Verano del año 28 tras la apertura del Portal Oscuro.
Aquella noche se había acordado de beber algo que le facilitara escribir durante más rato, aunque era su mente la que traicionaría sus capacidades. Su jornada no fue precisamente calmada, y la anemia provocada por la falta de sangre, de la cual aún no se había terminado de recuperar, le provocó a media tarde un vahído que mereció atención ajena.
Volvía de Villa Azora a lomos de Nyel, pero ir pensando en la conversación con Katz Prichard la hizo dejar de prestar atención en el camino, por lo que la yegua, llevada por su glotonería, se desvió de su ruta. Ruthie, sin embargo, no la corrigió, pues pensó que quizás le sentaría bien un pequeño paseo con el que seguir meditando. No pensó que se adentraría en el bosque tanto como para perderse, mucho menos tanto como para encontrarse allí con la persona a la que llevaba días evitando.