Octubre del año 23 tras la apertura del Portal Oscuro.
Era ya bastante oscuro cuando la castaña entró a su dormitorio, que aún tenía las dos camas. Venía de la bañera y no se había secado el pelo, todavía llevaba la toalla en la mano, con la que se frotaba la cabeza para quitarse el exceso de agua. Le dolían las piernas y el primer sitio en el que cayó fue la silla del escritorio, dejando salir el aire de los pulmones de golpe.