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martes, 24 de abril de 2018

Diario de Ruthie Maddison, 006. ¿Qué es lo que quiero?


Primavera del año 28 tras la apertura del Portal Oscuro.


La primavera estaba en su pleno apogeo. Los pájaros cantaban, la lluvia se hacía notar, el calor más aún, los animales buscaban parejas, y así también los humanos, elfos, enanos… las fiestas, veladas y celebraciones de todo tipo se daban aquí y allá por todo Elwynn, y Ruthie había oído sobre una de éstas, una verbena en las Montañas Crestagrana.


domingo, 8 de abril de 2018

Diario de Ruthie Maddison, 001. Draenei.


Primavera del año 28 tras la apertura del Portal Oscuro.


La joven paseaba por las afueras del barrio de los magos de Ventormenta. De camino al mercado había visto una tienda que le interesaba, y cuando la encontró entró en ella para salir pocos minutos después con un libro en blanco y tinta, a falta de de las plumas estilográficas que tenían en Gilneas. Le resultaron demasiado caras como para poder permitirse una con el poco dinero que tenía, el cual, por supuesto, había robado.


Su intención era volver a aquel lugar en el que se había bañado el día anterior, pero el plan se le truncó desde las altas pasarelas de la ciudad, pues ya desde allí se podía ver a lo lejos que había un pequeño grupo de personas pescando. Afortunadamente aquel lago era lo suficientemente grande como para poder sentarse en otro sitio igual de íntimo para estrenar su segundo diario.


viernes, 6 de abril de 2018

Relatos cortos de Ruthie Maddison, 001. Migración.


6 de abril del año 28 tras la apertura del Portal Oscuro.


No supo con certeza si pasaron días o semanas, pero visitó más pueblos que en toda su vida. La adolescente jamás había sospechado que en Gilneas hubiera tantas villas y poblados, y probablemente muchos otros civiles comprenderían perfectamente sus pensamientos en aquella huida por el reino. Ni si quiera estaba segura de qué era lo que les perseguía. ¿Zombies, orcos, licántropos, dos de ellos, todos…? Nada le resultaba claro. Lo único definitivo fue el destino de los supervivientes gilneanos: aquellos que aguantaron y vieron más importante su propia existencia que sus hogares y orgullos, llegaron hasta los barcos de los elfos, que los llevaron al gigantesco y maravilloso árbol-ciudad.